
La adaptación de Alicia en el País de las Maravillas (1951)
original de Disney sigue siendo algo
borroso en fondo de mi cerebro infantil. Independientemente a la cantidad de veces que me acuerde de su trama,
que persiste como un pastiche de colores brillantes, personajes siniestros, y escenas
borrosas. La mayoría de los intentos de recordar todo lo que una vez vi
terminan siendo sólo retazos de lo que parece un recuerdo lejano y...